PSYQUE
El rigor de PSYQUE proviene del conocimiento académico, que se re-construye permanentemente en la investigación, en la práctica profesional y en el encuentro con analizantes, mujeres-madre, personas que buscan habitar su experiencia corporal con mayor bienestar y todas aquellas que desean comprender, transformar o habitar de otra manera su experiencia de vida.
La comprensión de la tensión constante entre la realidad exterior y la realidad interior permite desarrollar la pericia profesional, los dispositivos de intervención y las metodologías que dan origen a PSYQUE.
Este principio posibilita Psyque en la experiencia de sí; PsyqueLex la aborda cuando la realidad social y jurídica incide sobre la experiencia de las mujeres-madre, los operadores de justicia, los profesionales en atención a víctimas de violencia contra las mujeres; y PsyqueSoma la trabaja cuando esa misma tensión se expresa y transforma en el cuerpo.
FUNDADORA
Habitarse en la Experiencia
Desde esta perspectiva, la pregunta no es únicamente cómo soy persona, sino:
¿Cómo configuro la experiencia de mí,
de los otros y
del mundo?
Subjetivación del Sí
En PSYQUE concebimos la subjetivación como el proceso dinámico mediante el cual se configura la experiencia del Sí a partir de las posibilidades que ofrece el cuerpo.
Este constituye el primer mundo e integra el límite de individualidad del Sí, haciendo posible la vivencia de ser persona, de los otros y de aquello que reconocemos como mundo.
El acontecer se configura continuamente mediante procesos conscientes e inconscientes, en los que participan los vínculos, las inscripciones histórico–sociales y los acontecimientos de la propia historia.
La subjetivación no agota al Sí; constituye las formas históricamente configuradas en un momento determinado. Estas no constituyen una esencia fija ni una estructura aislada del mundo, sino formas singulares de habitarse en la experiencia.
Algunas de estas configuraciones favorecen la expansión de
las posibilidades del Sí. Otras se constituyen mediante patrones de relación, percepción y respuesta que, en un momento de la historia del Sí, representaron formas de protección o de supervivencia. Sin embargo, cuando esos patrones continúan configurando la experiencia más allá de las condiciones que les dieron origen, pueden restringir nuevas posibilidades de habitarla y convertirse en fuente de sufrimiento.
PSYQUE parte de una comprensión del ser humano que no se agota en un conjunto de creencias susceptibles de ser sustituidas, en un organismo definido por sus síntomas o sus procesos neurobiológicos, ni en un sistema de pensamientos, emociones y conductas. Propone, en cambio, la existencia de un Sí que llega a experimentarse y puede contemplarse a sí mismo.
Porque el movimiento que interesa no es cualquier modificación. Puede haber cambios en la conducta, el pensamiento o la emoción que nunca lleguen a ser subjetivados. En cambio, cuando el movimiento ha sido subjetivado, pasa a formar parte de una nueva configuración del Sí. Ya no es una técnica aprendida ni una adaptación circunstancial;
es una transformación incorporada a la manera en que la persona habita su experiencia.
